El Reglamento General de Protección de Datos (en adelante, RGPD), publicado en mayo de 2016 y aplicable a partir del 25 de mayo de 2018, es una norma de aplicación directa en toda la Unión Europea, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos. El RGPD sustituirá, a partir de mayo de 2018, a la actual Ley Orgánica de Protección de Datos  (en adelante, LOPD) y al Reglamento RD-1720/2007, que la desarrolla, e introduce una serie de cambios y novedades a los cuales es necesario adaptar los actuales tratamientos, con anterioridad a la fecha de su plena aplicación.
A partir de ahora, el RGPD añade requisitos adicionales en cuanto a la necesidad de informar a las personas interesadas, generalizando el concepto de “Tratamiento”, e incorporando, en líneas generales, los siguientes detalles:
 Los datos de contacto del Delegado de Protección de Datos, en su caso,
 La base jurídica o legitimación para el tratamiento,
 El plazo o los criterios de conservación de la información,
 La existencia de decisiones automatizadas o elaboración de perfiles,
 La previsión de transferencias a Terceros Países
 El derecho a presentar una reclamación ante las Autoridades de Control
Y además, en el caso de que los datos no se obtengan del propio interesado:
 El origen de los datos
 Las categorías de los datos